Gente tóxica

"Momento de oleaje, sube la marea, aparece una ola inmensa, sólo una... el resto son más pequeñas, como una mamá pato con sus hijitos siguiéndola en fila. Esta ola se lleva con ella, al fondo del océano, esas cosas que no piensas volver a ver. Esta misma ola te deja en la orilla botellas con mensaje en su interior."

Está mi vida en pleno tsunami desde hace un tiempo. La ola está empezando a descender, a llegar a la orilla. Todavía le falta desaparecer... 

Estoy tan harta a veces... Harta de esta gente que lleva vida triste y pretende que la de los demás sea igual. No me gusta hablar de ellos porque el tiempo que dedico en hacerlo, es tiempo de mi propia existencia que estoy perdiendo. No se merecen en realidad ni un segundo, ni una mirada, ni una sonrisa, ni un beso... Yo no sé qué te diera por un beso (sí, ya me he fijado que acabo colando a Bécquer como sea y eso que me quedo con Rubén Darío, que tiene más rollo, como a mí me gusta). No lo merecen pero lo haré, porque es mi forma de sacar de mi interior lo que se me queda ahí agarrado.

Estoy harta de esta gente que más que hablarte te maldice. Harta de su negatividad, de su vida de mierda. De su toxicidad. De sus supuestas lecciones de moral consejosvendoquepaminotengo. A veces me enfado porque justifico sus actitudes con lo típico de "pobres, deben de llevar una vida miserable...". Lo siento, o no, no lo siento, es así, lo has elegido, no haces nada por cambiarlo, no es mi problema. A veces me noto muy dura, muy fría, pero es así. Si no eres así te comen, se aprovechan, te manipulan, hacen contigo lo que quieren. Tú estás allí y yo estoy aquí y no pises mi jardín que ahora empezó a crecer césped. 

Aprovecho mi estado en el que me siento feliz, en el que me siento bastante plena, en el que por fin veo luz al final del túnel, y me dedico a observar más que nunca. Me tiro todo el día observando. Hablo mucho menos que hace años, madre mía, cuánto he cambiado... Ahora observo desde fuera, desde lo más cercano a la objetividad. Y a veces me aventuro a conocer qué es lo que mueve a esta gente a ser así. Cuáles son sus motivos. Y a veces parece que no me alejo de ellos pero la apariencia no es sincera como decían Héroes. Sólo tengo curiosidad. Esta gente se alimenta de buenos deseos y buenas situaciones. Cuantas más buenas noticias les doy, más toxicidad les entra. Qué existencia tan lamentable. Pronto cesarán mis observaciones e investigaciones... pronto comenzará un cambio más fuerte, lo sé, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire. 

Me gusta todo esto porque así como la toxicidad se quedará estancada en el fondo del océano, la orilla se cubrirá de estrellas de mar, de caballitos de mar (mis favoritos), de conchas y de otras cosas tan bellas como vosotros, los que seguís ahí, los que aparecéis en estos momentos, los que no os vais por mucha tormenta que llegue. Me gusta, todo tiene su lado bueno, "no hay luz sin oscuridad".

Estoy feliz. Como dije, la felicidad está en cada uno, no podemos esperar que nos la traigan los Reyes Magos bajo el brazo. No puede depender de otra persona porque sería muy frágil. Sólo pido que estéis ahí para que pueda compartir mi felicidad con vosotros, quienes realmente sois merecedores de este regalo que por fin he descubierto. No es que antes no fuese feliz, pero ahora soy feliz conmigo, con como soy, con mis errores que me hacen aprender y madurar y decirme "Chica, cómo te va a ayudar esto, ni te imaginas...". Me quiero. Os quiero. Quiero querer, como lees... quiero querer y ya puede venir aquí toxicman o toxicwoman que me da lo mismo. Y el ser feliz me hace aún más feliz porque sé que estoy atrayendo a mi vida aún más felicidad. Estoy en un bucle, y me encanta. 
"Como hojas que danzan al viento, así nos elevará el tiempo y nos hará rodar y rodar y rodar..."

Tanto tiempo perdido, lleno de recuerdos de cosas que nunca vivimos. Siempre solos en mitad del valle, con nubarrones riéndose en nuestra cara. Y teníamos dos opciones: quejarse, ¡vaya, otro asqueroso día de lluvia! o motivarse, nube gris riega todo el jardín. 

Lo malo y lo negativo es banal, es sucio, es fácil. Todo el mundo tiene acceso a ello. No tiene ningún mérito encontrar la negatividad a los acontecimientos. Cierto es que algunos vienen con una buena carta de presentación, con pie de página "voy a joderte la vida cueste lo que cueste", pero eso no es o no debería ser excusa. El asunto es que un 9 se convierte en un 6 si se tropieza. O, para que quede más bonito, un 6 es un 9 que acaba de tropezar. Esperemos que se levante.

Creo tanto y tan profundamente en el MAT y lo aplico, en ocasiones, tan poco, que no sé para qué me sirve tanta teoría. Ya que soy maestra, diré que se produce un "aprendizaje no significativo", que traducido al mundo real podría ser un "por aquí me entra y por aquí me sale".


Ahora me escondo y te observo y te puedo decir: Yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar.

2015

Cuando pienso que vida sólo hay una, entonces y sólo entonces, recobro toda la autenticidad que se me escapa como el aire de una rueda pinchada en el camino. Por cierto, las ruedas cuadradas, no giran.

Le pido a este 2015 el ser yo misma mi propia prioridad, el decir NO tranquilamente, el atraer la positividad a mi vida, el no crearme necesidades innecesarias, el mantenerme firme, el ser yo misma y hablar cuando me de la gana, reírme bien alto como me gusta hacer, volver a subirme a los bancos aunque nadie venga a rescatarme, abrir mucho los ojos cuando me cuentan algo inesperado, entornar los ojos cuando escucho con atención, plantearme cosas más allá y no parecer loca, sentirme guapa, sonreír a la gente de forma radiante. Decir todas las cosas bonitas que se me pasan por la cabeza. Dejar las gilipolleces atrás, por favor. 

Quiero un: "te necesito porque te quiero", no un "te quiero porque te necesito".

9. 9. 9. 9. 9.

Quiero que la mierda abone mi campo. Al final resulta que sí me paso de sensible... hasta que se rompe la goma. Qué manía con estirar y estirar, es algo que no comprendo. 

Gracias a este 2014 que me ha parecido, en general, un año DE MIERDA, pero que seguro que más pronto que tarde le sacaré mucho partido y miraré las cosas desde otra perspectiva. ¡Aprende, Eva, aprende!

"Nube gris riega todo el jardín"


Quédate.

"El mundo ha cambiado. Lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire"

Por fin. Después de veintitantos-casimáscercadelos30 años esperando, está apareciendo en mí esa calma tan necesaria para dar ese paso más allá. Me noto tan diferente que me cuesta reconocerme. 

Pongamos que estamos tú y yo en el Parque de las Naciones. Tú, como siempre, mirándote los pies mientras le das unas caladas a tu cigarro (espero que hayas dejado de fumar de una vez). Me escucharías de tal forma que quizá conseguiría saber qué es lo que me está sucediendo realmente. En ese sentido sabías cómo orientarme. A pesar de eso ni si quiera echo de menos eso de ti. 

Volvamos a nuestro paseo. ¿Qué te contaría? Te diría que me noto rara, distinta. Me noto más calmada ("Es verdad, tía, yo también te noto más tranquila, más pausada"). Me noto más reflexiva, pienso más antes de actuar que actuar antes de pensar, que era lo típico en mí. Se me da bien lo segundo, así que no tengo problema, sé que puedo volver a eso cuando me apetezca. Pero esta nueva fase me está resultando un tanto curiosa. Digamos que no estoy acostumbrada a ser así. 

 St Stephen's Green - Me gusta esta foto, sin más

Después de todo lo vivido este año, que fue muy duro aunque no te lo haya contado, metí el freno hasta el fondo. Y no sólo eso. Aparqué el coche y me bajé allí mismo. Y me puse a andar, que se disfruta casi más. Por lo menos puedes entretenerte por el camino de otra manera y observar más lo que ocurre a tu alrededor. Se disfruta más la meta cuando se ha disfrutado del camino. Dejémonos de prisas.

Le das otra calada más a tu cigarro y me miras. Me invitas a continuar con tu mirada. ¿Y qué más quieres que te diga? 
Ahora quiero más a la gente a la que quiero. Pero quiero a bastante menos gente. 
Ahora hablo menos, pero transmito más. 
Ahora confío más en mis posibilidades que antes.

Y si fueses todavía lo Especial que fuiste para mí en su momento, te daría un abrazo, bonita mía.

Igualmente me apetece viajar. Me apetece naturaleza, ahí conecto muy bien con el mundo y con mi ser más interno. 


Tu llegada. 

Y a ti, ¿qué decirte? Me haces mejorar. Me haces fijarme en mis puntos fuertes y mis puntos débiles. Me ayudas a conocerme mejor. Te confesaré que te miro y me llegas, tocas algo dentro de mí que hace que quiera quererte y lo consiga. Es necesaria tanta tranquilidad en ti, que me logras transmitir calma. Te asustaría si te dijese que me iría contigo un tiempo, lejos de aquí, y que allí donde fuese te comería a besos, y me subiría a los bancos para que me rescatases, y me haría una bola a tu lado, y me pondría a corretear, mientras me dices "Eva, me estás poniendo nervioso", y te enfurruñarías, gruñón. Y luego me calmaría y te acariciaría la espalda con la punta de mis dedos. Y te diría al oído lo que quiero que seas para mí. Todo esto te asustaría, lo sé, así que no te lo diré. 
Nos quedan muchos otoños. Por ahora quiero seguir cumpliendo viernes a tu lado, tan especiales como lo fue el primero.
¿Trato?

El sino "sí-no".

Entras y ahí estoy, tumbada en el sofá, con mi estudiada pose de indiferencia que denota mi incertidumbre interior, solo que aún no me conoces para saberlo. Y te quedas mirándome, frunciendo el ceño, como en un intento de expandir tu mente y desarrollar una telepatía prematura conmigo. No la necesitas, prueba con ensayo, acierto y error, seguramente aprenderás más rápido. Yo estoy dispuesta a enseñarte, pero sin presiones, que estoy de vacaciones. 

Me pierde este desconcierto, esta ambigüedad, este "sinonoséquiénsabe". No soy muy asidua de las escalas de grises, qué le vamos a hacer.

Y es cuando la palabra entretenimiento aparece. Consejos vuelan, se leen, cambian, se van. Y, podríamos decir que me cansa. Podríamos decir que ni me encuentro, ni te encuentras, ni me encuentras. Y, aún así, mantienes mi atención, aunque sea para decir "estoy harta de conchas y de olas, que suben, que bajan y que arrastran". Harta de aparecer y quedarte. Eso es lo peor, que te quedas. 

¿Y tanto es lo que ocupa este oleaje en mi cabeza? Bueno, digamos en cierto modo que en vacaciones la gente veranea, se va a la playa, aunque yo sea más de Irlanda y paisajes verdes. Tomemos esta justificación como excusa temporal. No creo que dure mucho más allá, aunque nunca se sabe. Esperemos que este incipiente efecto dominó sepa mantener todas las piezas coordinadas en una armonía casi perfecta para, poco a poco, ir descubriendo una figura. Aunque prefieras no aparecer en ella
.


Las cosas más triviales se vuelven fundamentales eliminando los moldes del azar.


Divanes en forma de helado... que hacen pensar demasiado

¿Acaso causa caos?

Acto I. Amanece

Después de decidirme a echar lo imprescindible en mi mochila, comencé a caminar con decisión. El paisaje variaba considerablemente. Podríamos decir que mi partida se inició en una especie de desierto, con arenas movedizas de por medio, que en alguna ocasión quisieron atraparme, aunque sin éxito. Más adelante el paisaje tornó a una especie de bosque, misterioso, de cuento, con zonas de intermitente luminosidad. Los árboles tenían musgo que indicaban el camino hacia el norte. Había hojas por el suelo, setas, piedras. La humedad y el olor es aquel que precede a las tardes lluviosas. Ese bosque era la antesala de una inmensa pradera en la que sólo existía un color: verde. La hierba crecía sana y fuerte hasta la eternidad, o esa era la sensación que me produjo. Qué bien se pasea con los pies descalzos. La tierra tiene la textura perfecta para que no te hundas pero sin resultar dura en exceso. Después de mucho rato andar, hubo un segundo color en ese paisaje: el azul. Correspondía a un pequeño estanque que reflejaba el color del cielo. Era sólo eso, un reflejo.

Adormece

Y aquí es donde vi al pequeño pez que parecía tan grande. Me quedé observándole un tiempo prudencial, el necesario para concluir que no era tan majestuoso como él mismo, pretencioso, creía ser. Lo curioso de los peces es que, por lo general, se adaptan al entorno que les rodea, adecuando su tamaño a él. Esto es, cuanto más grande y más oportunidades ofrezca el hábitat en el que se encuentran, más grande y fuerte crecerá dicho pez. Bien, eso no siempre ocurre.

Atardece

Caos. Atardece. El sol se va a la cama. Y, tras unos segundos de inmensa y total oscuridad, en los que tiempo y respiración se paran, comienza una nueva etapa. La noche. La noche es magia, vida, dualidad inexistente por sí misma, claridad en la oscuridad, sombra sin sombras. Y aquí es donde me encuentro. Donde sentidos en principio secundarios se activan y avivan por pura necesidad. Donde es necesario escuchar, oler, sentir y seguir. Intuir. Nexo de unión el pararse. 
Pararse. 
Pararse. 

Acto II. Aparece

Pararse y ubicarse. Me encanta la noche, me enamora. Noche de luna, noche de lobos que le aúllan, noche de claridad en las manos del poseedor de cerillas. No la enciendas, no quiero verte... sólo, tan sólo, abrázame fuerte. Con los ojos cerrados se ve mejor incluso. Instintos primitivos afloran. Todo fluye, todo funciona. Noto que en mi piel se amontona ese dulce olor, el dulce aroma, que quien sólo los que llegaron a la noche hace mucho tiempo, pueden detectar desde la gran lejanía. Todavía no es mi caso, soy recién llegada, pero tengo los mejores lobos en mi manada.

Sé mi noche en el día, mi luz en la oscuridad, las nueces en mi brownie, mi gorro en invierno, mi brisa de verano, mi olor a lluvia inminente, mi baño de agua caliente.

La mitad de mi parte entera. 

¿Y los demás...? Fuera, fuera, fuera. 

Estoy entusiasmada.

                         "Todos los cambios proceden del caos"

100 cosas que quizá no sabía de mí misma


  1. Me encanta bailar y lo hago bien cuando no me importa lo que piensen de mí o cuando sepa que su imagen hacia mí no va a cambiar en absoluto.
  2. Las comidas para mí se conforman 60% de sabor; 40% de textura del propio alimento. 
  3. Durante los últimos años de mi vida he sido demasiado impaciente y eso ha provocado que no valorase otras cosas más importantes.
  4. Es como si tuviese dos personalidades: la racional y la emocional. A veces no están de acuerdo la una con la otra y es cuando más me agoto. 
  5. Mi personalidad emocional es cariñosa, impulsiva, nerviosa, agresiva, impaciente, alegre, divertida, enérgica, positiva, extremista, exagerada, victimista, sensible, empática, intuitiva, soñadora, actúa antes de pensar.
  6. Mi personalidad racional es fría, calculadora, objetiva, exigente, seca, reprochadora, perfeccionista, calmada, razonable, sensata, nada diplomática, directa, pausada, reflexiva, piensa antes de actuar.
  7. Me duermo al poco tiempo si me acarician el pelo o la cara aunque no tenga sueño.
  8. La oscuridad me entristece.
  9. Soy una persona objetiva con tendencias esperanzadoras y/o depresivas, dependiendo del momento, de mi energía, de la situación y de la persona a la que le esté contando el asunto.
  10. Tengo un diario de mis peores años de adolescencia cerrado y tapado con celo en su totalidad. Quizá haya cosas de las que no quiera acordarme. Quizá haya cosas que me ayuden con ciertos aspectos actuales de mi vida.
  11. Me encanta mi trabajo y forma, por el momento, una parte muy importante de mi vida.
  12. Me encanta la gente que al saludarte lo hace con una gran sonrisa, por eso yo saludo así.
  13. El verde es el color con el que me quedo desde hace años. Quizá no para ropa.
  14. El verde es el color del orgullo en las MAT. Quiero y tengo que mejorar mi orgullo ajeno.
  15. En ocasiones, algunas personas no me importan en absoluto y al poco tiempo me importan un montón. Sólo me pasa con un par de personas. ¿Por qué?
  16. Mis ojos lo transmiten absolutamente todo. Lo bueno y lo malo.
  17. Cuando alguien me está contando algo triste o similar y no quiero llorar, sin dejarle de mirar a los ojos, comienzo a contarle las pestañas.
  18. Si una persona tiene un punto negro extremadamente visible en la cara, mi nivel de concentración en las conversaciones con esa persona no será nunca el 100%.
  19. Me gusta descubrir tesoros en las ciudades.
  20. Disfruto locamente de los bosques, el campo y la montaña. Cojo palitos, busco flores, hojas... Y siempre, siempre, me fijo dónde crece el musgo.
  21. La arena fina de la playa me encanta. En cambio, las playas un poco más pedregosas o de arena más gruesa, no me dan confianza para andar descalza sobre ellas. No por pincharme (que también), sino porque me da la sensación de que hay más bichejos tomando el sol.
  22. Ciertas texturas me dan un asco impresionante, como es la textura cartilaginosa de las medusas o de las orejas de cerdo.
  23. Si quiero dormirme antes y mejor, siempre me tumbo del lado derecho.
  24. Al elegir sitio para dormir en una habitación, siempre prefiero el sitio que esté más alejado de la puerta.
  25. Me apasionan las noches de verano en las que corre cierta brisilla.
  26. Siempre he querido estar durmiendo y que alguien más loco que yo me despierte para irnos de viaje. Sin excusas. A lo loco.
  27. Sería capaz de viajar hasta donde fuese por la persona que fuese digna de ello, aunque eso me llevase gastarme una gran cantidad de dinero.
  28. El tiempo me ha enseñado a ser más prudente. Pero a mi madre le cuento todo tal cual me viene a la mente.
  29. Me encanta escribir poemas de cachondeo y con ligero toque medieval. 
  30. Cuando tenga unas cuantas fotos más de mis pies viajando, pienso hacer una foto conjunta, imprimirla y colgarla en la pared.
  31. Necesito ser libre y que a la vez "me necesiten".
  32. Detesto que no se comprenda que si hablo con chicos no quiere decir que ligue con ellos. A pesar incluso de que bromee. Me han gustado muy pocos chicos en mi vida.
  33. Todas las personas que he conocido en mi vida me han hecho mejorar en algo, aunque sea mínimamente.
  34. Soy bastante nostálgica y recuerdo perfectamente cuando me explicaste la expansión del universo (en la que el tiempo avanza hacia delante) y su posterior contracción (en la que el tiempo avanza hacia detrás) y comenzamos a andar hacia atrás para que cuando el universo volviese a vivir ese momento pero a la inversa, nosotros estuviésemos andando al derecho.
  35. "Todos los cambios proceden del caos" me dijeron. Debo de estar en cambio radical ahora mismo.
  36. Me encanta el sabor de la cebolla con la carne. Y si tiene soja, mejor.
  37. Mi madre es la persona más sabia que he conocido en toda mi vida. Por eso a veces no le digo ciertas cosas. Porque me haría pensar en voz alta lo que en murmullo ya hago.
  38. Los aromas me calan muy hondo. No sólo los perfumes; suavizantes para ropa, desodorantes, comidas, flores... Con ellos viajo cuando me apetece. Puzzle a Francia y a mi abuela. Coolwater a Egipto. Moras de Yves Rocher a Juvenalia 2001. Ultraviolet a la ESO. Adidas al instituto. Violetas de Mixer a Cork. Mora de Monogotas y algún que otro suavizante, a Inglaterra. Flower Party Summer a Andorra. Mango de Monogotas a las oposiciones 2013 y tantas tardes de estudio o "intento de". Y un largo etcétera.
  39. Lo mismo me pasa con la música.
  40. Me encantan los números impares, pero los pares siempre me han ido mejor.
  41. Me fascinan las pequeñas cosas a las que la mayoría de la gente nos hemos acostumbrado (idioma, móviles, Internet...).
  42. Detesto que se dude de mí como persona o de mí como profesional ya que me demuestra una gran falta de confianza y no me hace sentir valorada.
  43. Necesito admirar y ser admirada en mis relaciones si quiero que formen parte de mi círculo más cercano y selecto (jamón pata negra).
  44. Me encanta reírme sanamente. Es imprescindible para mí que mi gente sepa sacarme una sonrisa. Si no compartimos el mismo humor, raramente compartiremos más cosas.
  45. Cuento cuentos de maravilla sin preparármelos de antemano y metiendo escenificaciones.
  46. Cuando doy clase en el cole, no puedo estar sentada todo el rato. Me levanto, paseo, me siento en el reposabrazos, en la mesa, me apoyo en la pared, en el armario...
  47. Me relaja, me gusta y se me da bien hacer cosas con las manos, ya sea signar, coser, hacer manualidades...
  48. Me encanta cantar sobre todo la segunda voz de las canciones, esa que no todo el mundo percibe.
  49. Mi felicidad está en mí y en nadie más, pero a veces lo olvido.
  50. A veces necesito escapar de tanto "ruido" y conectar con la naturaleza.
  51. Mi memoria visual hará que recuerde dónde se encuentra una palabra dentro de un texto, o dónde estábamos cuando me estabas contando algo concreto.
  52. Por las noches me vuelvo mística, filosófica, reflexiva, espiritual. Mi mente piensa con otra claridad. Aunque, a veces, aparece la locura.
  53. Puedo poner durante horas la misma canción en bucle y que se me sigan poniendo los pelos de punta (a pesar de que mi/mis acompañantes lo consideren casi tortura).
  54. Me encanta hacer playback con una gran canción de fondo y darlo todo como si estuviese dando un concierto.
  55. Me siento incómoda si tengo o noto las manos sucias. Mi % de atención va a disminuir considerablemente.
  56. Tengo una mancha de nacimiento en la tripa. Muy clarita. Mi hermano tiene la misma mancha pero oscura.
  57. Mi paciencia es enorme, pero una vez que se ha roto, me vuelvo muy extremista y radical.
  58. Siempre, tarde más o menos, por muy mal que me encuentre, consigo ver el lado bueno de las cosas.
  59. Entre dulce y salado, me quedo con... salado. Aunque me encante el chocolate.
  60. Mis dedos pulgares tienen una forma muy rara, así como de cuerpo de mujer.
  61. Me relaja profundamente ver a alguien pintar o dibujar (si lo hace con cuidado, con movimientos suaves). Me parece una experiencia muy placentera.
  62. Me veo viviendo fuera de España. Pero volviendo finalmente aquí, aunque sea de vieja. España es España. 
  63. Me encanta contar cuentos y dramatizarlos. Sobre todo para público adulto.
  64. Prefiero los grupos pequeños de gente a las multitudes. Prefiero un ambiente relajado donde se pueda conversar que un ambiente alborotado. Calidad vs. Cantidad.
  65. Cuando estoy cansada, el área lingüística de mi cerebro se ve bastante/muy afectada y me cuesta encontrar palabras o pronunciarlas correctamente.
  66. También, cuando estoy muy cansada o con mucho sueño, paso por dos fases: la primera consiste en ataques de risa por cualquier cosa, aunque nadie más se ría, me da igual. Esta fase dura en torno a una, dos o tres horas. Después de esto, llega la fase irritable. Mi hermano conoce muy bien estas fases y sabe muy bien mi nivel de cansancio (y avisa a los demás de que, después de tantas risas, me pondré irritable jajaja).
  67. Me considero una persona bastante equilibrada, aunque mi entorno más cercano me dice que tengo una "locura adorable".
  68. A veces me noto con tanta, tantísima energía que parece que he tomado cocaína. Entonces, si estoy en confianza, me pondría a treparte, como si fueses un árbol (esto sólo lo hago con la pareja, of course), me pondría a cantarte con pasión, te sacaría a bailar, me subiría a lo más alto y, si me entrase miedo, te pediría que me rescatases.
  69. Me encanta jugar, me encanta poner diferentes voces y diferentes caras, me encanta hacerme la loca cuando estoy de buen humor y en confianza. Cuando haya logrado que te hayas unido a mi grupo de locos, pararé y te miraré raro, como si el único loco fueses tú.
  70. Si hay un charco en la calle, ten por seguro que lo voy a pisar.
  71. Soy malísima en matemáticas. Cuento con los dedos. Mi nivel de cálculo mental es pésimo. Aún así, hice el bachillerato tecnológico con matemáticas y física avanzadas. Y sí, aprobé a la primera. Me gustan los retos (a veces).
  72. Detesto con gran profundidad la ambigüedad, la indecisión. Me gusta un sí o un no. No me gustan nada los "no sé".
  73. Lo mismo me pasa con las personas: o estás dentro o estás fuera de mi vida. Pero no estés entrando y saliendo, porque me cansa, me descoloca, me genera inquietud.
  74. Me encanta dramatizar en plan de coña.
  75. Llevo mal las órdenes, no me gusta tener jefes, no me gusta que me manden. Me gusta trabajar sola o en equipo equilibrado, donde todos tengan una función definida y haya coordinación.

Mi otoño




Siempre me acaba pasando lo mismo. Siempre. Presumo de un rápido aprendizaje; quizá en cosas banales así sea. Humm... me gusta esa piedra, topemos con ella. Una, dos, tres veces. Me angustié el otro día al desvelarme. An-gus-tiar. 

Ojalá hubiera... ojalá no hubiera... "el hubiera no existe". Vaya cruda realidad la que se topa en mi camino. Anteriormente hubo un cambio de guión y todo volvió a su sitio. Quizá porque realmente era su sitio. Quizá este no es el suyo. 

No sé cuántas veces me he equivocado a lo largo de este último año, quizá el peor después de 2009. No sé qué es lo que me tapa los ojos en ocasiones; quizá realmente sí era pura sugestión precisamente venidera de ese fatídico año (fatídico pero finalmente, productivo). Me entran hasta ganas de llorar. Ya lo he hecho, de hecho. "En 2013..." Ni una cosa ni la otra. En qué día me metieron en la cabeza esas absurdas ideas que me desmoralizaron en su momento y me han condicionado, lamentablemente, a tomar una serie de decisiones horriblemente planteadas pero, espero, con solución y/o aprendizaje muy, muy provechoso. Mira que pensé, mira que le dije a mi nena: "¿no crees que me está condicionando todo eso?" Y mis veintimierda de años salieron a relucir en todo su esplendor, pensando en comerse el mundo, como me pasa en ocasiones, cuando entro en modo "semeondulaelpeloconlahumedad" y me la suda todo y me creo más fuerte de lo que realmente soy.

Si supieras... si supieras que no todo es calma dentro de mí... sólo necesitaba irme a Honolulú una temporada [cortita, no te creas]. Calorcito sin asfixia, relax, batidos de chocolate y de frutas tropicales tipo lima y mango, que me encantan. Y un tío abanicándome. Pero que sea un tío, que tendrá más fuerza y aguantará más tiempo. No tenía aparentemente prisa. Aparentemente. 

El caso es que cuando te vas a Honolulú tú sola resulta que te aburres a los tres días. El tío que te abanica ya se ha quedado sin brazos. Los batidos están calientes, las frutas se pudren, el calor asfixia y el relax se convierte en estrés. Y es entonces cuando quiero más a mi otoño. 

Quiero a mis árboles de muchos colores. Un día amarillo, otro verde, otro rojo... Otro día, directamente sin hojas. Al fin y al cabo son mis árboles. O lo eran. 

Sales de la estación, giras a la derecha, luego a la izquierda (cuidado al cruzar), andas un poco y entras en una pradera enorme. Al atravesarla, encuentras un bosque. Es pequeño, pero es precioso y, además, es especial, por muchos motivos, porque algo siempre se queda en el aire y ese aire era especial. Más adelante hay más pradera, es inmensa; aunque no tanto como era mi felicidad.


"Esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona es como esperar que un tigre no te muerda porque seas vegetariano" (Bruce Lee)

Los mensajes de las botellas de la orilla de mi playa

Momento de oleaje, sube la marea. Aparece una ola inmensa, sólo una... el resto son más pequeñas, como una mamá pato con sus hijitos siguiéndola en fila. Esta ola se lleva con ella, al fondo del océano, esas cosas que no piensas volver a ver. Esta misma ola te deja en la orilla botellas con mensaje en su interior. 


He encontrado una. ¿La abro o no la abro? Cómo no voy a hacerlo... "Come Lacasitos". Si es una orden, no la cumplo. Si es un consejo, quizá a rajatabla. Sé que es un consejo. Riiiicos Lacasitos...

2013

¡Hola a todos y todas! ¡Feliz año 2013! De nuevo entramos en año impar, como a mí me gusta. Esperemos que este año nos traiga a todos un buen trabajo "de lo nuestro", y que se sigan manteniendo así de bien el resto de aspectos. Que sí, que este año me toca a mí una jornadita completa de lo mío. Ya veréis.

Por otro lado, y  como ya sabéis, tengo un poco abandonado todo esto, debido a mis estudios y trabajo. Me gustaría colgar en breves unas fotos de un pequeñito album scrap que le he regalado a mi amiga S. Vázquez o, mejor, Sara V., por su cumpleaños. A ver qué os parece.

Por ahora, sin más, aquí os dejo con una excelente viñeta a cargo de Max-CD-otrosapodos, en la que aparecen reflejados con total exactitud los acontecimientos que acaecieron hace aproximadamente 12 horas.


Espero que lo pasaseis muy bien vosotros también, aunque sea imposible llegar a nuestro nivel de risas.

¡Un besito y buen año!


Un frenesí, una ilusión; una sombra, una ficción.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Me encanta este fragmento del poema La Vida es Sueño de Calderón de la Barca. 

Últimamente me encuentro muy bien de ánimo, con mucha ilusión, con muchas ganas.  

Me apetece ir al campo, alejada de las luces de las ciudades, para ver el cielo por las noches. Quiero ir con telescopio y con alguien entendido, que me pueda explicar cada una de las constelaciones y planetas, sin olvidar a mi tan querida Luna. Quiero sentarme en el suelo y arroparme con una manta, mientras tomo un poquito de chocolate caliente (vaya, volvió el calor de nuevo, o eso parece). 

Eso es,  bien lo sabes, con amago de "turulos".


¿Te acuerdas aquella noche, cuando todo el mundo se quejaba, cuando todo el mundo lamentaba? Aquella que nos fuimos los dos a sentarnos en un turulo. Preparaste entonces un poco de chocolate para mí, por la doble función que tiene, el encantarme y calentarme. Y allí nos quedamos, simplemente respirando, simplemente contemplando la maravillosa Luna que nos esperaba, cada día, a la salida del trabajo. Iluminando, aunque no siempre, nuestra vuelta a casa.

Te dije, hace tiempo, un día, "cuando me siento sola, miro la Luna, porque sé que, estés donde estés, será la misma que la tuya".

Y es, en los extremos, cuando tengo ganas de ella. Y de bosques, muchos bosques. ¿Qué tienen para que me gusten tanto? Bosques de lobos, bosques, sólo antaño, de unicornios.

Tengo trabajo y me ayuda a ser más feliz. Me encanta que, al terminar de comer, pueda salir al patio, que es el mejor de todos en cuanto a Facultades se refiere. Resulta un mini bosque, con hojas, árboles altísimos, pájaros, verde y marrón. Y busco, entre todos los que hay, el banco más tranquilo, y ahí me quedo. Y observo. Y escucho. Y me maravillo por todo lo que me rodea, por todo lo externo e interno a mí. Y es, entonces, cuando pienso que me alegro de soñar un sueño.

Misticismo inside y everywhere, lo sé. Una galleta de chocolate te enviaré si lees hasta aquí. O quizá alguna más, si vives en Alemania. Eso sí, elaboración propia. Esta semana cuelgo la receta (si me acuerdo).

Un besito para todos y todas, en la mejilla izquierda, que es en la que beso con más ganas.

La principal ventaja de no ser bilingüe

¿Y lo que molan las ventajas de no ser bilingüe? Me encanta escuchar canciones en inglés y tener desactivado el "modo traductor" de mi cabeza. Escucharlas, sin más, sin prestar ninguna atención a la letra. De hecho, siempre es lo primero que hago cuando escucho una nueva, como ésta que os traigo hoy. La sensación de escuchar canciones así es totalmente diferente a cuando pasas a entender lo que está diciendo. 

En cuanto a la canción que os traigo, la letra es totalmente deprimente, pero os recomiendo pasar del tema y símplemente escuchar la música; la cual, para mi gusto, transmite una especie de melancolía "de la buena", que es la que a mí me gusta. Además, me parece una canción tierna en extremo. 

Para rematar, incluyo en el propio vídeo una fotaza que me hizo mi croqueta y que me encanta y ha causado furor allá donde la he ido colgando.


Un besito y espero que os guste

¿Poca paciencia con o sin razón?

¡Hola a todos y todas! Hacía un montón de tiempo que no escribía por aquí, en parte porque no he parado demasiado por casa (he aprovechado para visitar España un poco más).

Hoy quería comentaros un asunto que pienso de vez en cuando. 

Últimamente, cada vez más, tengo la sensación de que la gente que me rodea se ha vuelto más infantil, con mayor número de llamadas de atención y con mayores manipulaciones. La verdad es que lo veo tanto cada tan poco que me está empezando a cansar bastante. Estoy bastante harta de gente víctima, y parece que cada vez hay más. Quizá no es que haya más, sino que yo tengo menos paciencia y estoy "a la que salto". 

El caso es que de un tiempo hasta ahora, me he fijado aún más en las actitudes de las personas y veo que las manipulaciones (muy burdas, en su mayoría) están a la orden del día, a juego con victimeos y quejas, muchas quejas.

También me gustaría decirle a unas cuantas personas que si empleasen la misma maña al utilizar a la gente que al aprender por sí mismos, serían unos genios.

Y no, no estoy quemada por el tema ni nada, es más, son sólo cosas "que veo". Últimamente he hecho una criba bien gorda de gente, como me suele pasar cada cierto tiempo, y no me están tocando los huevos personalmente. Pero es que se ven cosas de película. Quizá un nuevo argumento para un posible libro (anda que si me hace millonaria toda esta gentuza...).

Por otro lado... ha empezado mi racha buena. Tengo trabajo y me encontré 10 euros en el suelo, ¿se puede tener más suerte? jejeje. ¡¡Estoy realmente contenta!!

En fin, aquí os dejo unas fotillos de unos sitios que visité hace unas semanas (sí, lo de los pies es tradición desde hace muchos años jajaja, tengo una carpeta con unas cuantas fotos así, ¡ahora no empecéis a plagiarme!).


De punta de España a punta, de Santiago a Málaga.


Esperemos próximas visitas al extranjero... 

Bosques, de nuevo

¡Hola a todos/as!

El otro día, viendo la tele (ya es raro), cuando estaban en anuncios, escuché una frase que, la verdad, me encantó:

"Cuando quieres lo que tienes, tienes todo lo que quieres"

Y así es.

Os dejo esta canción que descubrí este finde pasado y, desde entonces, la he estado frikeando a saco. Es de Enya y se llama "Athair ar Nearmh". La letra está en gaélico irlandés, idioma que, para mi gusto, es genial.


Creo que el vídeo anterior no podéis verlo por aquí. Tenéis que ir a YouTube. Aún así, por si el vídeo no os interesa y sólo escucháis la canción, os la vuelvo a dejar aquí (yo recomiendo ver el vídeo y escuchar la canción).




La verdad es que tengo unas ganas increíbles (como siempre) de ir a algún bosque, con árboles altos y frondosos, que den mucha sombra pero que, de vez en cuando, permitan que se cuele algún rayito de sol. Un bosquecito como el que tiene el castillo de Malahide, o como algunos bosques muy perdidos de Galicia. También me gustaba mucho el paisaje del Lake District. ¿Alguna recomendación? 

Por cierto, cambiando de tema, luego os cuelgo una foto de un encargo amigurumi que me han pedido, a ver qué os parece (es una monada jejeje).

¡Un beso!

Da Vade te controla

¡Hola a todos/as! Hoy es un día muy especial; primero, desearos a todos feliz entrada de verano (¡feliz verano!) y, segundo, felicitar a mi novio por haber tenido, hace exactamente dos años, la grandísima suerte de haberme conocido... ¡felicidades! jajajaja.

[Él no se ha acordado, no os penséis otra cosa. Todavía tiene otra oportunidad más]

Bueno, hoy voy a incluir aquí el regalo que le hice al susodicho por su graduación, que fue ayer (un rollazo, por cierto). Le cosí un Darth Vader amigurumi, totalmente inventado (¡¡100%!! he escrito el patrón para futuras ocasiones, jejeje), que creo que me quedó genial, la verdad (ahora lo veis vosotros). Como el muñeco en sí quedaba un pelín soso, se me ocurrió en el último momento, realizarle un paquete especial... ¡a ver qué os parece!

Le entregué un sobre muy especial, con remite "Desde una galaxia muy, muy lejana...".


Dentro del sobre había una tarjeta tamaño cuartilla, creada por mí (la imprimí en tonos sepias y la forré con Aeronfix), con un mensaje en su interior.



Esta es la portada de la tarjeta. Dentro escribí un texto super friki que no voy a poner ahora jajaja.




Después de darle el sobre, le entregué este "Pack de bienvenida al LADO OSCURO".


El pack constaba de:

  • Galletas malvadas (En calidad de sueldo y soborno).
  • Da Vade (con este muñeco, Darth Vader te controlará).
  • Sudor de Darth Vader (un tipo con clase) [En realidad era colonia Antonio Banderas jajaja, este Darth sí que tiene estilo].


¡Espero que os haya gustado el regalo! A mí, la verdad, me pareció bastante original y divertido. No digo nada y lo digo todo, pero con los regalos que me marco con el novio, ESPERO que caiga por su parte algo decente (casero) por nuestro aniversario.

Aquí os dejo unas fotos del Darth Vader que le hice:



¿Os gusta? ¡A mí me encanta!

¡Un besito!

Después de una buena limpieza


Estoy llegando a la conclusión de que, quizá, este año que parecía tan malo, va a resultar bastante enriquecedor.

Qué a gusto me siento al haber "eliminado" a toda esa gente innecesaria en mi vida. Gente parasitaria, que me absorbía la energía. Gente con la que quedas y te agotan al momento. O te dejan con un sentimiento depresivo bastante curioso. Y tú vas cediendo, porque te piensas que quizá es algo temporal; pero resulta que no es así. Esa gente está mejor fuera de mi vida.

Cambiando radicalmente de tema, Fry, mi pez, tiene unas manchas rojas en la colita *-*. ¡Ponte bueno, Fry! Jejeje, qué majo está ahora durmiendo... ¿durmiendo? ¡¡Fry, despierta!! Uf, despertó. Si, qué majo estaba durmiendo :)

(Bieeeeeen, ¡qué bien recreo situaciones imaginarias!)

¿Explotación laboral? Ni de coña

¡NO a la explotación laboral!

¿Pero qué es lo que estamos soportando? ¿Por qué dejamos que las empresas hagan con los trabajadores lo que quieran?

Si la gente se plantase, si la gente pusiese sus límites (que todos los tenemos), toda esta situación mejoraría considerablemente.

No os dejéis pisar, no os conforméis con sueldos de 4.50 euros/hora (1.80e. salario base y el resto, dietas), que no, que no. Y encima empresas con seriedad ninguna. Pero bueno, ¡qué se creerán!

Todo esto viene a raíz de que una empresa con la que estuve explotada trabajando, resulta que ha querido tratarme como al resto de sus empleados y me he negado. Resulta que me han mandado un email diciendo que he perdido el respeto y, por tanto, la posibilidad futura de trabajar con ellos. Ya les he dicho que el respeto no se lo pierdo a nadie y que se metan sus amenazas por donde les guste (jajajaja no lo he dicho así). Es que en todo caso, tendría que ser yo la que amenazase con no seguir trabajando con ellos, así de claro. Soy yo la que, con ese precio y esas condiciones, les hago el favor. No ellos a mí por contratarme.

En fin, que estoy muy cansada de trabajos de mierda, con empresas de mierda, con salarios de mierda.

En noviembre empezaré a trabajar en mi sitio ideal: ¡un colegio! Por fin, ¡por fin! Tengo unas ganas locas. Cómo me gusta enseñar y ver cómo se aprende. Cómo me gusta aprender con los niños y niñas, ver cómo evolucionan y mejoran. Jope, si es que he nacido para eso.

Y a los curros de mierda desearles que empiecen a tener un poco más de ética.

¿Hacen falta motivos?


«Una vez que tú aceptes que tú eres el fabricante de tu propia realidad, verás que tienes la energía para cambiar esa realidad por cualquier cosa que tú desees»

Hay que ver qué mística estoy últimamente. Es tiempo de terracitas nocturnas, con los pies al fresco, sin zapatillas; tiempo de paseos de esos muy lentos; tiempo de "¿Nos sentamos un poquito en ese banco?" y que ese poquito se convierta en horas. Tiempo de tiempo que acompañe.

Me siento bien, así, sin más. Y me encanta.