"Como hojas que danzan al viento, así nos elevará el tiempo y nos hará rodar y rodar y rodar..."

Tanto tiempo perdido, lleno de recuerdos de cosas que nunca vivimos. Siempre solos en mitad del valle, con nubarrones riéndose en nuestra cara. Y teníamos dos opciones: quejarse, ¡vaya, otro asqueroso día de lluvia! o motivarse, nube gris riega todo el jardín. 

Lo malo y lo negativo es banal, es sucio, es fácil. Todo el mundo tiene acceso a ello. No tiene ningún mérito encontrar la negatividad a los acontecimientos. Cierto es que algunos vienen con una buena carta de presentación, con pie de página "voy a joderte la vida cueste lo que cueste", pero eso no es o no debería ser excusa. El asunto es que un 9 se convierte en un 6 si se tropieza. O, para que quede más bonito, un 6 es un 9 que acaba de tropezar. Esperemos que se levante.

Creo tanto y tan profundamente en el MAT y lo aplico, en ocasiones, tan poco, que no sé para qué me sirve tanta teoría. Ya que soy maestra, diré que se produce un "aprendizaje no significativo", que traducido al mundo real podría ser un "por aquí me entra y por aquí me sale".


Ahora me escondo y te observo y te puedo decir: Yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar.

La vaca

Hace muchos años, un estudiante norteamericano con muchos deseos de aprender decidió ir a un monasterio en el Tibet en el que le iban a enseñar los secretos para vivir una vida próspera y feliz.
Un día, su maestro le dijo que iban a viajar. El aspirante muy ilusionado se preparó para ello. Estuvieron andando unos cuantos días  y finalmente, tras una curva del camino en aquellas montañas,  llegaron a un lugar triste y desolador dónde vivía una familia muy humilde en un pequeño caserío, en medio de un terreno baldío. Les pidieron alojamiento y comida y la humilde familia les acogió y compartieron con ellos lo que tenían. El estudiante les preguntó que cómo podían subsistir en aquellas circunstancias y el cabeza de familia le dijo:
-“Pues..tenemos una vaca con la que vamos tirando”. 
El aspirante le miró con interrogación y el hombre continúo
- ” La vaca nos da todo lo que necesitamos, nos da leche, nos da queso que luego cambiamos por otra comida, y ya está”.
Aquella noche, el estudiante le comentó al maestro las ganas que sentía de poder ayudar de alguna manera a aquella familia. Y le preguntó cómo podría hacerlo.

El maestro le preguntó si realmente estaba dispuesto a ayudarles.
-“Por supuesto”, dijo el estudiante
-“Entonces, ahora, cuando estén dormidos, tira la vaca por el barranco”
El aspirante asombrado contestó
-” Pero …¿cómo voy a hacer eso? ¿Qué lección es esa que dejará a esta familia en la ruina total? La vaca es lo único que tienen para subsistir! “.
El monje no dijo nada, dio la vuelta y se fue.
El estudiante estuvo mucho tiempo pensando qué debía hacer, y como respetaba mucho a su maestro, fue a buscar a la vaca y la espantó una y otra vez hasta conseguir que se cayera por el barranco.
Sintió tanta culpabilidad que se fue y ya no volvió al monasterio. Regreso a Estados Unidos y muchos días pensó en aquella pobre familia a la que había dejado sin su sustento. Así que siguió pensando y decidió ahorrar para algún día regresar al Tibet y comprarles una vaca. Se sentía muy culpable.
Al cabo de dos años,  después de trabajar duramente y reunir el dinero para comprar la vaca, el aspirante volvió a aquel lugar perdido en las montañas. Llegó al lugar y le costó reconocer la granja. Al girar en la curva del camino, donde estaba aquél edificio oscuro y lleno de desperfectos rodeado de tierras abandonadas, había ahora una hermosa mansión bien cuidada, con terrenos sembrados, rodeada de un cercado, con muchas personas trabajando en una plantación de algodón, también había un  gran huerto, un lago y patos nadando en el.
Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, quienes seguramente habían tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda. Se acercó al hombre que estaba sentado en la entrada de la finca. Temiendo lo peor, se le hizo un nudo en la garganta, pero tomo impulso y preguntó
-” Perdone,  yo buscaba información de los antiguos dueños de este terreno, una familia muy humilde ¿sabría usted que fue de ellos?
El hombre le miró y dijo,
-” Sí, sí,  aquí siguen”.
- “No, no. Yo me refiero a unas campesinos que solo tenían una vaca para vender su leche y vivir de eso”.
- “Le digo que aquí siguen”.
El hombre le acompañó hasta la puerta de la granja, donde se encontró  a aquel hombre que le había brindado su hospitalidad años atrás. Parecía incluso más joven. El hombre lo reconoció enseguida.
-“Hombre, qué alegría verle de nuevo por aquí”.
El estudiante lo miró y dijo
-“pero.. Hace dos años, en mi visita por aquí, fui testigo de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante estos años para que todo esto cambiara?

El señor le dijo
-” Pues mire, poco después de su visita, la vaca de la que vivíamos desapareció. Al principio nos preocupamos mucho, ¿de qué íbamos a vivir? y entonces tuvimos que pensar. La angustia y la desesperación ante el invierno que se acercaba nos llevó a buscar otra forma de ganarse la vida. Cambiamos con los vecinos parte de la leche y el queso que nos quedaba por harina, verduras y algunas semillas de algodón.
Vimos que nuestra tierra era muy buena para plantar algodón, así que limpiamos y aramos el terreno y comenzamos una pequeña plantación, que floreció enseguida. Con el algodón comenzamos a crear hilaturas y telas y empezamos a hacer intercambio por alimentos, y el resto lo vendíamos en los mercados. Con el dinero que ganamos compramos algo de ganado, y los vendíamos, con ese dinero pudimos ampliar la casa  y también plantamos verduras y comenzamos esta huerta y.. ya ve! Nos ha ido muy bien. Vamos. ¡Que fue una suerte que desapareciera la vaca!”
El discípulo estaba estupefacto y no dejaba de admirar a su Maestro aunque ya estuviera muerto. Se dio cuenta y pudo entender, aprender y sobre todo perdonar.

La vaca para el autor, Camilo Cruz, es un símbolo de aquellas ideas, excusas, falsas creencias y justificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad, dándonos un falso sentido de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir. El autor explica que La vaca simboliza todo aquello que te mantiene atado al lugar donde estás, a pesar de que no quisieras estar ahí.

"Quien vive de recuerdos, muere de realidades"
"El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad" Victor Hugo
"Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir" Françoise Sagan

2015

Cuando pienso que vida sólo hay una, entonces y sólo entonces, recobro toda la autenticidad que se me escapa como el aire de una rueda pinchada en el camino. Por cierto, las ruedas cuadradas, no giran.

Le pido a este 2015 el ser yo misma mi propia prioridad, el decir NO tranquilamente, el atraer la positividad a mi vida, el no crearme necesidades innecesarias, el mantenerme firme, el ser yo misma y hablar cuando me de la gana, reírme bien alto como me gusta hacer, volver a subirme a los bancos aunque nadie venga a rescatarme, abrir mucho los ojos cuando me cuentan algo inesperado, entornar los ojos cuando escucho con atención, plantearme cosas más allá y no parecer loca, sentirme guapa, sonreír a la gente de forma radiante. Decir todas las cosas bonitas que se me pasan por la cabeza. Dejar las gilipolleces atrás, por favor. 

Quiero un: "te necesito porque te quiero", no un "te quiero porque te necesito".

9. 9. 9. 9. 9.

Quiero que la mierda abone mi campo. Al final resulta que sí me paso de sensible... hasta que se rompe la goma. Qué manía con estirar y estirar, es algo que no comprendo. 

Gracias a este 2014 que me ha parecido, en general, un año DE MIERDA, pero que seguro que más pronto que tarde le sacaré mucho partido y miraré las cosas desde otra perspectiva. ¡Aprende, Eva, aprende!

"Nube gris riega todo el jardín"