La principal ventaja de no ser bilingüe

¿Y lo que molan las ventajas de no ser bilingüe? Me encanta escuchar canciones en inglés y tener desactivado el "modo traductor" de mi cabeza. Escucharlas, sin más, sin prestar ninguna atención a la letra. De hecho, siempre es lo primero que hago cuando escucho una nueva, como ésta que os traigo hoy. La sensación de escuchar canciones así es totalmente diferente a cuando pasas a entender lo que está diciendo. 

En cuanto a la canción que os traigo, la letra es totalmente deprimente, pero os recomiendo pasar del tema y símplemente escuchar la música; la cual, para mi gusto, transmite una especie de melancolía "de la buena", que es la que a mí me gusta. Además, me parece una canción tierna en extremo. 

Para rematar, incluyo en el propio vídeo una fotaza que me hizo mi croqueta y que me encanta y ha causado furor allá donde la he ido colgando.


Un besito y espero que os guste

El peral de la tía Miseria

Debido a mi vieja afición, la literatura y sus vertientes, he decidido crear un nuevo apartado en este blog: cuentos y leyendas. Espero que os guste mucho y que os lo paséis tan bien como yo escribiéndolos.

Este cuento es mi versión del cuento popular existente, que se puede consultar en:
RODRÍGUEZ ALMODÓVAR, A. (1999) Cuentos al amor de la lumbre. Madrid: Alianza Editorial.


El peral de la tía Miseria

Hace muchísimo tiempo, en un pueblo de pocos habitantes en el que nada se podía esconder, porque todo se acababa sabiendo, vivía una viejecita a la que todos llamaban "Tía Miseria". La Tía Miseria vivía en una casita bastante pequeñaja, vestía ropa de mendiga y no tenía lo que se dice, nada de dinero. Vamos, que era más pobre que unos macarrones sin tomate. A pesar de todo eso, la Tía Miseria tenía una posesión que para ella -y para más gente- era muy valiosa: un peral en el patio trasero. La pobre Tía Miseria sabía que su peral daba las peras más dulces de todo el pueblo, pero no porque ella las hubiese probado, sino porque los niños hablaban maravillas de ellas. Sí, señores, los niños del pueblo se colaban en el patio trasero de la Tía Miseria y le robaban todas las peras; sin dejarle a ella, que le costaba un montón andar debido a lo vieja y oxidada que estaba, ni siquiera probarlas. ¡Con todo el morro! La Tía Miseria, por supuesto, estaba hartísima:

- ¡Malditos niñatos! ¡Devolvedme las peras, u os doy con mis zapatos!

Y así un año, tras otro, tras otro...


Una noche, estaba la Tía Miseria en su casa dispuesta a darse un festín con una hogaza de pan, cuando llamaron a la puerta. ¿Quién será? Entró entonces en la casa un caballero que era, como se decía antiguamente, muy apuesto. La Tía Miseria, no se sabe si por buena persona o porque se enamoró de aquel hombre, le invitó a cenar con ella. Es más, le regaló toda su cena. Después de charlar un rato al terminar de cenar, el hombre se despidió de la Tía Miseria, no sin antes hacerle un regalo:

- Señora, no sé cómo darle las gracias por toda su bondad. Me gustaría concederle un deseo, le aseguro que se cumplirá.

A la Tía Miseria le rondó por la cabeza la descabellada idea de pedirle que se casase con ella, o que le diese un saco de monedas de oro, o quizá podría pedirle un loro que hablase, pero que hablase de verdad, nada de un simple "hola", que eso lo dicen los loros aburridos. O, ya puestos, ¿por qué no le pedía "deseos infinitos"? No, eso no se puede, ¡que es trampa!

- Perfecto, ¡ya lo tengo! Deseo que aquel o aquella que suba a mi peral, sin que yo se lo diga no pueda bajar.

¡Deseo concedido! Estaba entonces la Tía Miseria deseosa de comprobar si aquello era cierto, así que esperó pacientemente a que su peral se llenase de nuevo de esas jugosas peras. Una mañana, seguía la Tía Miseria todavía metida en la cama -no madrugaba mucho, total, no tenía nada que hacer ni nadie con quien hablar- cuando escuchó a unos cuantos niños gritando como locos desde su jardín. Se asomó a la ventana y los vio enredados en las ramas del peral.

- ¡Ja, ja! ¡Ahora vais a ir bajando uno por uno y os voy a dar un par de azotes en el culo!

Y así se fueron, uno por uno, todos los niños y niñas que estaban atrapados en las ramas del peral, con el culo rojo y sin ganas de volverse a sentar.

Y así volvió a pasar un año, tras otro, tras otro...

Otra noche, más oscura que de costumbre y con búhos ululando de fondo, estaba la Tía Miseria comiéndose una tarta de pera -que le salía muy rica, por cierto-, cuando volvieron a llamar a la puerta. La Tía Miseria se retocó un poco en el espejo, pensando que podría ser de nuevo aquel hombre tan guapo, pero se equivocaba. Esta vez, cuando abrió la puerta, se encontró a una persona encapuchada, con una toga negra muy, muy oscura. A la Tía Miseria le entró frío, y más frío aún cuando el encapuchado se quitó la capucha y dejó al descubierto una cara calavérica y ¡bien fea!. Fue entonces cuando la Tía Miseria se fijó en que ese visitante tenía en la mano una guadaña, que es un palo muy largo con una cuchilla muy afilada al final. Por si no os imagináis quién pudiera ser este visitante, os comento que era la Muerte. Le dijo entonces la Muerte a la Tía Miseria:

- ¡Miseria, quién te ha visto y quién te ve! Ya estás demasiado vieja, que yo lo sé. ¡Te toca venirte conmigo! Venga, anda, recoge tus cosas y llévate abrigo.


La Tía Miseria empezó a hacer la maleta muy despacito, para ganar algo de tiempo, porque ella no quería morirse. Entonces, tuvo una gran idea:

- ¡Ay, Muerte! ¡Qué poca alegría siento al verte! ¿Podrías hacerme un favor? Anda, vete al patio trasero y cógeme unas cuantas peras del peral que tengo plantado, que el camino es muy largo y más contigo al lado. Yo iría a por ellas pero ya sabes que me cuesta mucho andar y tú parece que tienes prisa por marchar.

La Muerte accedió a ir a por las peras y, ¡zas!, quedó atrapada entre las ramas del peral, como le había pasado a tantos niños anteriormente. ¡Sacadme de aquí! ¡Me han tendido una trampa, socorro!  La Tía Miseria no podía parar de reír. Y, como era muy chula, volvió a sacar sus cosas de la maleta mientras se comía otro trozo de la tarta de pera y continuó haciendo su vida como si nada.

Pero claro, el hecho de que la Muerte estuviese atrapada ahí, significaba que ya nadie más moría en el mundo. ¡Qué guay!, podréis pensar. No todo era tan bonito. Había muchísimas personas que sufrían enfermedades muy dolorosas y la Muerte no se apiadaba de ellas. Había personas con heridas que no paraban de sangrar y que les dejaban muy débiles, pero la muerte no se apiadaba de ellas. También había personas muy mayores, que querían reunirse con sus familiares que murieron hace años, pero la muerte no aparecía para llevárselas. La gente estaba desesperada. ¿Dónde se habrá metido la Muerte? Pusieron carteles, hablaron de ella en las noticias, contrataron detectives privados, fueron llamando casa por casa... y la Muerte no aparecía. 

Y así pasó un año, tras otro, tras otro. Hasta que, finalmente, un día llamaron a la puerta de la Tía Miseria. Cuando ésta les abrió, se escuchó gritar a la Muerte a lo lejos, desde el patio trasero: ¡Socorro! ¡Estoy aquí!

La gente estaba indignada. Le pidieron a la Tía Miseria que dejase libre a la Muerte, ya que había muchísimas desgracias en el mundo. La Tía Miseria no hacía más que negarse, ¡que no, que ella no quería morirse, hombre! Después de intentar convencerla durante más de media hora, al final la Tía Miseria sintió pena y dijo:

- De acuerdo, a la Muerte liberaré, pero una condición pongo: yo aquí siempre me quedaré.

Y accedieron. La Muerte quedó en libertad respetando su promesa. Nunca se llevó a la vieja.

Y éste es el motivo por el que la Miseria sigue todavía habitando en nuestro mundo.


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Fotos: 
http://www.publispain.com/revista/seccion/jardineria/consejos_para_la_poda_del_peral.html
http://blogsdelagente.com/entrerosasymunecas/2009/01/

¿Poca paciencia con o sin razón?

¡Hola a todos y todas! Hacía un montón de tiempo que no escribía por aquí, en parte porque no he parado demasiado por casa (he aprovechado para visitar España un poco más).

Hoy quería comentaros un asunto que pienso de vez en cuando. 

Últimamente, cada vez más, tengo la sensación de que la gente que me rodea se ha vuelto más infantil, con mayor número de llamadas de atención y con mayores manipulaciones. La verdad es que lo veo tanto cada tan poco que me está empezando a cansar bastante. Estoy bastante harta de gente víctima, y parece que cada vez hay más. Quizá no es que haya más, sino que yo tengo menos paciencia y estoy "a la que salto". 

El caso es que de un tiempo hasta ahora, me he fijado aún más en las actitudes de las personas y veo que las manipulaciones (muy burdas, en su mayoría) están a la orden del día, a juego con victimeos y quejas, muchas quejas.

También me gustaría decirle a unas cuantas personas que si empleasen la misma maña al utilizar a la gente que al aprender por sí mismos, serían unos genios.

Y no, no estoy quemada por el tema ni nada, es más, son sólo cosas "que veo". Últimamente he hecho una criba bien gorda de gente, como me suele pasar cada cierto tiempo, y no me están tocando los huevos personalmente. Pero es que se ven cosas de película. Quizá un nuevo argumento para un posible libro (anda que si me hace millonaria toda esta gentuza...).

Por otro lado... ha empezado mi racha buena. Tengo trabajo y me encontré 10 euros en el suelo, ¿se puede tener más suerte? jejeje. ¡¡Estoy realmente contenta!!

En fin, aquí os dejo unas fotillos de unos sitios que visité hace unas semanas (sí, lo de los pies es tradición desde hace muchos años jajaja, tengo una carpeta con unas cuantas fotos así, ¡ahora no empecéis a plagiarme!).


De punta de España a punta, de Santiago a Málaga.


Esperemos próximas visitas al extranjero... 

Más pedidos

¡Hola a todos/as!

Aquí os subo las fotos de los pedidos de amigurumi para regalar que me hicieron esta semana pasada. Realmente, me dejaron improvisar, pero he decir que han triunfado soberanamente jajaja (¡estoy muy contenta!). Es más, la actual dueña de la monita me quiere regalar unos pendientes porque le ha encantado (casi le da un chungo al verla, según me han contado).

A ver qué os parece a vosotros...




Aquí el otro pedido. Era un muñequito para llavero, de la colección "Minutú" (oisss... "colección" jajaja). Este es: "Minitú: Devon". ¿Os gusta? 


En la foto aparece el ojillo izquierdo un poquito más fino de lo normal, pero luego lo arreglé (sólo que no me apetecía volver a hacer las fotos).

Qué majo con la perillita, ¿verdad?

¡Ya me diréis qué os parecen!

¡Un beso!

PD. Como me gusta ser legal, el patrón en el que me basé para hacer la monita lo encontré en http://quesera.ojaru.jp/osaru-pattern.html (yo modifiqué las orejas, el tronco, le puse un lazo y le hice un vestido).

Y yo con estos pelos...

¡Hola a todos y todas! Hoy traigo un tema... PELIagudo (.... jajajaja)

Hace un mes, mi hermano me comentó: "Me lavo el pelo todos los días y aún así lo tengo muy graso. De un día para otro se me estropea muchísimo". En ese mismo momento, le pregunte que cuánto tiempo pensaba que llevaba yo sin lavarme el pelo. Me contestó que uno o dos días como mucho. La respuesta fue cinco días. 

Siempre he tenido problemas de piel, sobre todo en el cuero cabelludo (dermatitis atópica, dermatitis seborreica, otra vez atópica...). Una dermatóloga me comentó que era malísimo lavarse el pelo un día sí y otro también. Me aconsejó que lo mejor era espaciar el tiempo de lavado lo máximo posible. Así me encuentro, que el pelo me dura limpio 6 días completos. A partir del séptimo, el flequillo empieza a segregar grasa (estoy convencida de que si no tuviese flequillo, en contacto con la frente todo el rato, me aguantaría el pelo incluso más).

Imagen: http://www.consultaatufarmaceutico.com/


Le aconsejé a mi hermano que, aunque al principio le costara, empezase a espaciar los días de lavado. Lo puso en práctica al momento. Ahora el pelo le dura limpito 4 días y va en aumento.

¡Probadlo!

Por otro lado, ahora quiero avanzar un pasito más. 


Como sabéis, últimamente estoy algo más friki en el tema salud personal (tanto física como emocional). Curioseando, curioseando, llegué a varios blogs en los que proponían una forma de lavarse el pelo diferente.

Todos estamos acostumbrados a lavarnos el pelo con champú con mil y una vitaminas, con olorcito de frutas, etc etc. Pues bien, hoy he empezado un nuevo plan: prescindir del champú.

No me refiero tampoco a lavarme el pelo sólo con agua (que, además, con la gran cantidad que tengo, no sé si se quedaría limpio simplemente así). Me refiero a utilizar bicarbonato y vinagre (a ser posible, de manzana, aunque yo no he usado ese porque no tenía).

Imagen: http://es.globedia.com/bicarbonato-sodio-multiples-usos

¿Cómo lo he utilizado?

Bien, he puesto el bicarbonato en un vaso. He echado bastante. He añadido agua, pero no mucha, para formar una especie de pasta, no demasiado espesa. He removido bien y me lo he llevado para el baño.

El vinagre lo tenía aparte, más o menos 2 cucharadas y media o 3 soperas de vinagre y un vaso de agua, todo removido.

Me he mojado la cabeza y he cogido el bicarbonato. Lo he ido aplicando por partes en las áreas que suelen tener mayor tendencia a caspa y grasa de mi cabeza (pues eso, límite de la frente, coronilla, nuca y detrás de las orejas). Después he cogido lo que sobraba y lo he esparcido en el resto. He masajeado todo para que se esparciese bien [la sensación es como si te hubieses llenado la cabeza de arena finísima de playa], evitando las puntas, para que no se resequen y he dejado reposar unos minutillos, mientras me lavaba el cuerpo. Después, lo he retirado con agua templada tirando a fresquita. Para finalizar, me he esparcido todo el vinagre por la cabeza y he vuelto a masajear un poquito, sobre todo en las puntas (el vinagre te deja el pelo super suave y brillante). He dejado reposar unos minutillos y me he dado un buen chorreón de agua prácticamente helada, para que me entre esa sensación de "buen rollo" y para no dejarme demasiado vinagre en la cabeza (no por nada, sino porque tampoco quiero ir oliendo a ensalada).

Mi pelo jajaja.
Imagen: http://www.duff.cat/carta/index.php/Para-comer-mediod-as-5-euros/Ensalada

A ver qué tal. Por ahora parece que se me ha quedado el pelo precioso y sin caspa. 

No voy a decirle nada a mi madre, a ver si pasadas unas semanas nota la diferencia. 

¡Ya os contaré progresos!

Si lo probáis vosotros, ¡contadme!

Un beso

Bosques, de nuevo

¡Hola a todos/as!

El otro día, viendo la tele (ya es raro), cuando estaban en anuncios, escuché una frase que, la verdad, me encantó:

"Cuando quieres lo que tienes, tienes todo lo que quieres"

Y así es.

Os dejo esta canción que descubrí este finde pasado y, desde entonces, la he estado frikeando a saco. Es de Enya y se llama "Athair ar Nearmh". La letra está en gaélico irlandés, idioma que, para mi gusto, es genial.


Creo que el vídeo anterior no podéis verlo por aquí. Tenéis que ir a YouTube. Aún así, por si el vídeo no os interesa y sólo escucháis la canción, os la vuelvo a dejar aquí (yo recomiendo ver el vídeo y escuchar la canción).




La verdad es que tengo unas ganas increíbles (como siempre) de ir a algún bosque, con árboles altos y frondosos, que den mucha sombra pero que, de vez en cuando, permitan que se cuele algún rayito de sol. Un bosquecito como el que tiene el castillo de Malahide, o como algunos bosques muy perdidos de Galicia. También me gustaba mucho el paisaje del Lake District. ¿Alguna recomendación? 

Por cierto, cambiando de tema, luego os cuelgo una foto de un encargo amigurumi que me han pedido, a ver qué os parece (es una monada jejeje).

¡Un beso!

Da Vade te controla

¡Hola a todos/as! Hoy es un día muy especial; primero, desearos a todos feliz entrada de verano (¡feliz verano!) y, segundo, felicitar a mi novio por haber tenido, hace exactamente dos años, la grandísima suerte de haberme conocido... ¡felicidades! jajajaja.

[Él no se ha acordado, no os penséis otra cosa. Todavía tiene otra oportunidad más]

Bueno, hoy voy a incluir aquí el regalo que le hice al susodicho por su graduación, que fue ayer (un rollazo, por cierto). Le cosí un Darth Vader amigurumi, totalmente inventado (¡¡100%!! he escrito el patrón para futuras ocasiones, jejeje), que creo que me quedó genial, la verdad (ahora lo veis vosotros). Como el muñeco en sí quedaba un pelín soso, se me ocurrió en el último momento, realizarle un paquete especial... ¡a ver qué os parece!

Le entregué un sobre muy especial, con remite "Desde una galaxia muy, muy lejana...".


Dentro del sobre había una tarjeta tamaño cuartilla, creada por mí (la imprimí en tonos sepias y la forré con Aeronfix), con un mensaje en su interior.



Esta es la portada de la tarjeta. Dentro escribí un texto super friki que no voy a poner ahora jajaja.




Después de darle el sobre, le entregué este "Pack de bienvenida al LADO OSCURO".


El pack constaba de:

  • Galletas malvadas (En calidad de sueldo y soborno).
  • Da Vade (con este muñeco, Darth Vader te controlará).
  • Sudor de Darth Vader (un tipo con clase) [En realidad era colonia Antonio Banderas jajaja, este Darth sí que tiene estilo].


¡Espero que os haya gustado el regalo! A mí, la verdad, me pareció bastante original y divertido. No digo nada y lo digo todo, pero con los regalos que me marco con el novio, ESPERO que caiga por su parte algo decente (casero) por nuestro aniversario.

Aquí os dejo unas fotos del Darth Vader que le hice:



¿Os gusta? ¡A mí me encanta!

¡Un besito!