¿Explotación laboral? Ni de coña

¡NO a la explotación laboral!

¿Pero qué es lo que estamos soportando? ¿Por qué dejamos que las empresas hagan con los trabajadores lo que quieran?

Si la gente se plantase, si la gente pusiese sus límites (que todos los tenemos), toda esta situación mejoraría considerablemente.

No os dejéis pisar, no os conforméis con sueldos de 4.50 euros/hora (1.80e. salario base y el resto, dietas), que no, que no. Y encima empresas con seriedad ninguna. Pero bueno, ¡qué se creerán!

Todo esto viene a raíz de que una empresa con la que estuve explotada trabajando, resulta que ha querido tratarme como al resto de sus empleados y me he negado. Resulta que me han mandado un email diciendo que he perdido el respeto y, por tanto, la posibilidad futura de trabajar con ellos. Ya les he dicho que el respeto no se lo pierdo a nadie y que se metan sus amenazas por donde les guste (jajajaja no lo he dicho así). Es que en todo caso, tendría que ser yo la que amenazase con no seguir trabajando con ellos, así de claro. Soy yo la que, con ese precio y esas condiciones, les hago el favor. No ellos a mí por contratarme.

En fin, que estoy muy cansada de trabajos de mierda, con empresas de mierda, con salarios de mierda.

En noviembre empezaré a trabajar en mi sitio ideal: ¡un colegio! Por fin, ¡por fin! Tengo unas ganas locas. Cómo me gusta enseñar y ver cómo se aprende. Cómo me gusta aprender con los niños y niñas, ver cómo evolucionan y mejoran. Jope, si es que he nacido para eso.

Y a los curros de mierda desearles que empiecen a tener un poco más de ética.

¿Hacen falta motivos?


«Una vez que  aceptes que  eres el fabricante de tu propia realidad, verás que tienes la energía para cambiar esa realidad por cualquier cosa que  desees»

Hay que ver qué mística estoy últimamente. Es tiempo de terracitas nocturnas, con los pies al fresco, sin zapatillas; tiempo de paseos de esos muy lentos; tiempo de "¿Nos sentamos un poquito en ese banco?" y que ese poquito se convierta en horas. Tiempo de tiempo que acompañe.

Me siento bien, así, sin más. Y me encanta.

Comenzamos de nuevo


Después de una historia totalmente surrealista a partir de la cual he llegado a la conclusión de que el ser humano puede llegar a desarrollar, tristemente, enfermedades mentales debido a las circunstancias que le rodean, comienzo a escribir en este nuevo blog del que espero salgan muchas cosas buenas.

Para daros la bienvenida, incluyo unas fotos multicolor del mayor proyecto textil en el que me he enfrascado: ¡una mantita de ganchillo!



¡Bienvenid@s!